LA IMAGEN
La Imagen que encontró Esteban Solís, y que
recibió culto hasta su destrucción en la noche
del 12 de Agosto de 1936, era una talla de madera oscura de color
aceitunado, de estilo bizantino, sedente, con corona, y el
Niño sobre las rodillas.
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| Antigua imagen de la Virgen encontrada en 1232 |
A lo largo de los tiempos, y siguiendo las nuevas corrientes, se fueron
modificando, no sólo las Iglesias, sino hasta las propias
imágenes. La de la Virgen del Collado no se pudo librar de
estas corrientes modernistas, y aquellos hombres del siglo XVII, no
dudaron un momento en transformar la Imagen. Trataron de vestida con
túnica y manto, pero para ello estorbaba el Niño
en aquella posición central, por lo que fue cortado y
arrancado de la madera primitiva. En esta operación se
deterioro tanto que tuvieron que encargar otro Niño, y el
escultor, al no conocer el color de la Virgen, lo talló en
madera blanca, con lo que se produjo un gran contraste entre el color
moreno de la Madre y el del Niño. También
cercenaron la corona, que primitivamente tenía la Virgen
sobre su cabeza, la que cubrieron con un manto y le taparon casi la
totalidad de la cara con un rostrillo. Sobre el manto le colocaron una
corona metálica, y de la anterior talla sólo se
podía ver la boca, la nariz, los ojos y las dos negras
manos, que pugnaba la una por asomar por entre la túnica y
manto y la otra por agarrar al Niño que descansaba sobre su
brazo izquierdo.
Posteriormente, y a lo largo del tiempo le fueron regalando mantos y
vestidos de gran valor, así como joyas y otros objetos, de
los que muchos desaparecieron poco a poco y conservándose
otros como preciados tesoros.
Pespués de 1936, y al término de la Guerra Civil,
y por acuerdo de la Junta de Gobierno de la Cofradía se
nombró una comisión para encargar una nueva
Imagen de la Virgen que sustituyera a la destruida, y que fuera
costeada por suscripción popular para que todos los hijos
del pueblo pudieran participar.
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| Talla actual de la Virgen realizada por el escultor Jacinto Higueras |
Se recaudaron 11,691,25 pesetas. La Imagen fue encargada al escultor
Jacinto Higueras Fuentes y el día 25 de Abril de 1940
llegaba el límite del término municipal
procedente de Madrid, donde había sido tallada. Fue
depositada en el Cortijo "El Chaparral" propiedad de los Condes de
Torrecilla de Cameros, y al que sus dueños llamaron desde
entonces "Chaparral de la Virgen" y levantando un retablo con la Imagen
y la aparición para conmemorar aquella ocasión
tan insólita. La noche del 25 al 26 la pasó en
este lugar siendo velada por multitud de personas devotas. El
día 26 partió hacia Santisteban en impresionante
romería a la que asistió no solamente todo el
vecindario, sino muchas personas de pueblos limítrofes. La
llevaron al pueblo a hombros donde fue recibida con indescriptible
entusiasmo por los que no pudieron ir a acompañarla,
levantándose en las calles arcos triunfales y en las puertas
de las casas improvisados altares, y estando todas las calles del
recorrido cubiertas de una verde alfombra de juncia, romero, tomillo,
cantueso y otras plantas olorosas, quedando de esta forma convertido el
pueblo en un inmenso templo.
Esta es la Imagen que se venera actualmente. Es morena igualmente que
la anterior, aunque el escultor dulcificó los rasgos de la
cara. El cuerpo y brazos están cubiertos por una tenue
túnica que el artista supo sacar maravillosamente a la madera. El Niño es blanco y algo mayor que el que tenía.